-La presidenta se lanza contra la oposición por apoyar “la intervención” de Estados Unidos, que ha pedido la extradición del gobernador de Sinaloa por narcotráfico.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha cerrado el tema con el gobernador de Sinaloa, el morenista Rubén Rocha elevando el tono con Estados Unidos, que busca su extradición y la de otros nueve funcionarios por vínculos con el narcotráfico; la petición del Departamento de Estado ha llegado en un momento difícil en las relaciones bilaterales, tras el escándalo en Chihuahua por la colaboración con la CIA sin autorización federal, y la apertura de la investigación ha caído como un balde helado en el oficialismo.
La mandataria, que desde el primer momento se negó a concederle al país vecino una entrega en extremo sensible para el Gobierno, ha reiterado este viernes la ausencia de pruebas y ha insistido en enmarcarlo como un acto de injerencia estadounidense. “Frente al embate exterior, debe haber unidad nacional”, ha dicho en su conferencia matutina por el Día del Trabajador, en la que ha participado la plana mayor del sindicalismo mexicano. Los líderes sindicales se han sumado al discurso de la presidenta y el evento se ha convertido finalmente en un acto de defensa de la soberanía.
“Ya se juzgó a todos de golpe, y ni siquiera han sido investigados”, ha incidido Sheinbaum, que se ha lanzado con fuerza contra la oposición por estar, ha dicho, a favor de la entrada de Estados Unidos en el país. “No se distinguen en absolutamente nada de los conservadores del siglo XIX que fueron a pedir la intervención extranjera en México; “ellos lo que quieren es la intervención porque no tienen proyecto de nación, no tienen nada que ofrecerles a los mexicanos más que mentiras, mucha hipocresía y la intervención”, ha criticado con severidad.
El PAN y el PRI, los principales partidos de la bancada contraria, habían hecho de las acusaciones de corrupción contra Rocha una de las banderas de su discurso de confrontación con el Gobierno morenista. Las investigaciones de Estados Unidos les han dado el punto definitivo para apretar más si cabe con esa cuestión, agrupada siempre bajo el apelativo de los “narcogobiernos” del partido Morena.